La verdad sobre el impacto ambiental de los alimentos procesados

Cada vez es más difícil ignorar cómo nuestros hábitos alimenticios están dañando el planeta.
Nuestro sistema alimentario afecta los suministros de agua subterránea, genera un tercio de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) del mundo y consume mucha tierra, lo que implica la conversión de ecosistemas naturales y provoca una pérdida de biodiversidad.
En respuesta, los científicos aconsejan que reduzcamos la carne , reduzcamos el desperdicio de alimentos y compremos más alimentos producidos localmente. Pero, ¿se beneficiaría también el planeta de que comiéramos menos alimentos procesados?
Los alimentos no procesados ​​de origen local, como las frutas y verduras enteras, tienen una huella de carbono relativamente baja . La investigación también ha encontrado que los alimentos vegetarianos mínimamente procesados ​​tienen uno de los impactos ambientales más bajos.
Los alimentos ultraprocesados, que se elaboran principalmente a partir de sustancias extraídas de los alimentos, tienen en su mayoría ingredientes de bajo impacto. Eso incluye las grasas y otros conservantes que se utilizan para ayudar a que los alimentos se almacenen por más tiempo.
“En general, los alimentos procesados ​​parecen bastante sostenibles, pero eso es más indicativo de sus ingredientes que del procesamiento en sí”, dice Michael Clark, investigador del departamento de salud de la población de Nuffield Health.
Sin embargo, un artículo publicado el año pasado señala que cualquier alimento ultraprocesado que contenga aceite de palma y soja tiene “efectos ambientales negativos sustanciales”.
Otro ingrediente que sí importa cuando se habla de las emisiones de gases de efecto invernadero en los alimentos procesados ​​es la carne. Los investigadores han descubierto que los alimentos ultraprocesados ​​tienen un impacto ambiental bajo si no contienen cantidades pequeñas o nulas de ingredientes de origen animal.
Pero medir la huella de carbono total de cualquier tipo de alimento, desde el procesamiento hasta el envasado y los impactos en la salud, no es sencillo. La “evaluación del ciclo de vida” es una herramienta común que se utiliza para medir el impacto ambiental de un alimento en su cadena de suministro. Tiene como objetivo medir el impacto medioambiental de un alimento a lo largo de todo su ciclo de vida.
Si bien es más saludable optar por una ensalada, si tener patatas fritas en el armario te ayuda a reducir el desperdicio de alimentos o comer hamburguesas a base de plantas te permite reducir tu consumo de carne, entonces los alimentos procesados ​​podrían estar contribuyendo a reducir tu huella de carbono. La fábrica a veces puede ser más verde que la granja.


 
El contenido original de la nota fue publicado en BBC.com. Para leer la nota completa visitá aquí

Published by . 30/06/2021


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