Estamos definiendo mal el éxito y está dañando nuestra felicidad

Cuando medimos nuestro éxito, a menudo es un indicador de cómo nos ven otras personas. Estado. Posición. Rango relativo al resto de la sociedad. Esta constante comparación es una estrategia para la miseria. El ladrón de la alegría. La verdadera felicidad, el verdadero éxito, proviene del desarrollo de su propia fuerza y ​​satisfacción internas.
Estas son tres formas en las que estás definiendo mal el éxito y lo que podés hacer para mantenerte en el camino correcto.
INCORRECTO: BUSCANDO VALIDACIÓN EXTERNA
La felicidad es un trabajo interior. No quiere decir que no nos importe lo que piensen los demás. Hacemos. Pero nuestra verdadera felicidad, nuestra verdadera libertad, llega cuando nos enfocamos en nosotros mismos, en nuestro propio viaje. En lugar de mirar al exterior, desarrollamos fuerza interior. Tenemos autocompasión.
INCORRECTO: SOBREIDENTIFICARSE CON SU CARRERA
A menudo, cuando conocemos a alguien por primera vez, inmediatamente comenzamos a hablar sobre nuestro trabajo. Nuestra propia identidad y autoestima a menudo están vinculadas a nuestro lugar en la escala profesional.
En nuestros lechos de muerte, no desearíamos habernos centrado más en el trabajo. En última instancia, mediremos nuestro éxito por la calidad de nuestras relaciones. ¿Qué no daríamos por tener solo un día más con las personas que amamos?
Sí, todavía trabajamos. Si, es importante. No confunda el valor neto con la autoestima. Darse cuenta de que las relaciones y las conexiones nos hacen más felices que el estatus.
INCORRECTO: COMPARARSE CON LOS DEMÁS
Mantener la puntuación frente a otros como medida de éxito es una estrategia para la miseria. Si queremos llevar la cuenta, ¿por qué no compararnos con la persona que fuimos ayer, la persona que fuimos el año pasado, o incluso hace cinco años? ¿Somos más felices? ¿Somos más sabios? ¿Somos más amorosos?
Querer lograr no está mal. Somos inherentemente creativos. Nacimos con un fuerte deseo de evolucionar y expresar nuestra verdadera naturaleza. Queremos perfeccionar nuestro oficio: ya sea cuidar de los demás, crear una empresa o escribir código.
Desarrollar tu propio sistema de guía interior no es complicado, pero puede ser un desafío. Estos tres pasos son un gran comienzo para poner una sonrisa en tu rostro y en los que te rodean.


 
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Published by . 21/09/2021


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